El pueblo de Siksa está ubicado en lo alto de la cordillera del Karakórum en Pakistán. A 8.000 pies de altura, el clima es frío y mantener un medio de vida es difícil. Los efectos del cambio climático están exacerbando las dificultades y las desigualdades que enfrentan los habitantes del pueblo.Con el tiempo, las cosas se han vuelto más difíciles, especialmente para los segmentos más pobres, incluidos mujeres y niños.Más allá de la fatiga y el tiempo perdido, había algo aún más importante: la recogida de agua fuera del poblado impedía a las mujeres participar en la vida cultural del pueblo además las niñas eran particularmente propensas a abandonar la escuela.Así que el PNUD trabajó con Coca Cola y la Organización de Protección de Montañas y Glaciares para mejorar,ahora hay suficiente agua para irrigar las plantaciones y llenar un tanque que puede llevar agua a tierras antes no cultivadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario